falta de los entornos de guarda
falta de los entornos de guarda

Descripción general

En los últimos años, ha crecido la atención sobre el tema de los niños que faltan de los entornos de guarda estatales. Históricamente, muchos de estos niños no se denunciaban como perdidos. No obstante, no hay períodos de espera para denunciar que un niño está perdido, independientemente de la situación.

Para corregir el problema, la ley federal promulgada en 2014 exige que las agencias estatales denuncien cuando un niño desaparece o es secuestrado tanto antes las fuerzas del orden como ante el NCMEC dentro de las 24 horas siguientes a haber recibido información de que falta un niño que estaba bajo su cuidado. . 

Factores de riesgo

Los factores de riesgo que hacen que un niño huya de su casa o de un entorno de guarda son multifacéticas, y no hay un fugitivo típico. No obstante, las investigaciones sugieren que hay algunos factores que pueden aumentar las probabilidades de que un niño huya y describen los peligros que enfrenta un niño fugitivo. 

  • Múltiples entornos de guarda: Si bien no es muy probable que un menor huya de su primer entorno de guarda (especialmente los niños más pequeños), cuanto mayor es el número de entornos de guarda por los que pasa, mayores serán las probabilidades de que huya.
  • Apego a la familia y separación: Los niños en entornos de guarda pueden huir para volver a conectarse o reunirse con su familia original.
  • Experiencias relacionadas con el género: Las investigaciones sugieren que las niñas tienen una probabilidad desproporcionadamente mayor de huir de su casa o entorno de guarda, así como de hacerlo a una edad mucho más temprana en comparación con los niños varones. La diferencia entre los géneros puede explicarse por factores tales como el abuso sexual o la inestabilidad familiar, que las niñas denuncian sufrir en un número desproporcionadamente mayor. 1, 2
  • Participación en pandillas o tráfico sexual infantil: En el año 2016, se creía que el 11 % de los fugitivos en peligro que se denunciaron al NCMEC formaban parte de alguna pandilla, y que un 18 % adicional eran probablemente víctimas de tráfico sexual infantil. 

 

1 Thrane, L.E., Hoyt, D.R., Whitbeck, L.B., & Yoder, K.A. (2006). Impact of family abuse on running away, deviance, and street victimization among homeless rural and urban youth. Child abuse & neglect30(10), 1117-1128.

2 Tyler, K.A., Hagewen, K.J., & Melander, L.A. (2011). Risk factors for running away among a general population sample of males and females. Youth & Society43(2), 583-608.

Los números

Las denuncias de niños que faltan de los entornos de guarda crecieron cada año desde que se promulgó la ley. 

En 2015, recibimos ~7,900 denuncias.

 En 2017, recibimos más de 18,000

De los 1 de cada 7 fugitivos en peligro denunciados al NCMEC en 2017 que probablemente eran víctimas de tráfico sexual, el 88 % habían estado a cuidado de los servicios sociales u hogares de guarda cuando faltaron. 

Lo que el NCMEC está haciendo al respecto 

Asistencia a los servicios sociales en la denuncia de los niños perdidos y su regreso a lugares seguros

El NCMEC toma denuncias de todo el país y se ha asociado con las agencias de servicios sociales de diferentes estados y jurisdicciones locales para ayudar a asegurar que se denuncien los niños que faltan de los entornos de guarda así como que se haga lo necesario para encontrarlos y devolverlos a un entorno seguro. Si usted es un trabajador social que busca más información o quiere denunciar que un niño falta de un entorno de guarda, visite CMFC.Missingkids.org.

Concientización del público para ayudar a traerlos de regreso a casa

Nuestros dedicados coordinadores de casos pueden coordinar la creación y difusión de pósters sobre los niños perdidos para ayudar a generar pistas y ayudar a reenviar la información a las agencias de investigación que corresponda. El equipo de prensa del NCMEC también trabaja con los canales de medios tradicionales y las redes sociales para cubrir áreas geográficas específicas a fin de concientizar al público sobre un niño que está perdido.